Ateroid-cup

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El dinero no mira razones politicas…
El parqué estadounidense regresa del fin de semana con ánimos renovados. Los inversores no ocultan su satisfacción tras conocer la decisión de China de flexibilizar su divisa, el yuan. La postura del gigante asiático pone fin a 23 meses de política monetaria de tipo de cambio fijo y garantiza un poco más el éxito de la recuperación económica global.
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Interesante articulo, ejemplo:
“You could argue that the boards of large plcs should not need techies, that it is the chief executive and the finance director’s job to bring these matters to the top. After all, you don’t need smokers on the board of cigarette companies. Their role is corporate governance and the best people for that are lawyers, accountants and bankers.
This is true, but not completely. Mining companies put geologists on their boards and pharmaceutical manufacturers have clinicians – alongside the accountants, the lawyers and the bankers. Yet just as mining businesses are dependent upon geology, all the listed gambling businesses I looked at are dependent upon gambling technology. And innovation in the gaming industry is now driven almost entirely by opportunities created by new technologies, from fixed-odds betting terminals (FOBTs) to mobile and beyond.
Having an expert in technology on the board is already a matter of corporate governance, if only because half-informed strategies can get you into a William Hill-sized hole very quickly indeed.”
Why are technologists such a rare commodity on the boards of the largest listed gaming companies? Charles Cohen, chief executive of Probability, wants answers.
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eso jamás ha pasado!
La imagen de España, según algunos medios de comunicación Más viñetas en la categoría de “Humor” del blog
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Narcos timados?
…K bueno! Y que guevos los timadores! XD
Previamente los timadores habían colocado en la estancia el
escritorio trucado, en el que ya se había escondido el compinche
encargado de ejecutar el “cambiazo” del dinero.
Timador y víctima se sentaban en el escritorio y, según iban
contando el dinero, el estafador iba guardando los fajos de billetes
en un cajón para “mayor seguridad”.
En ese momento el cómplice, oculto bajo el mueble, cambiaba cada
paquete por otros fajos con sólo dos billetes auténticos, el primero
y el último.
Una vez que terminaban de contar todo el dinero, el estafador
sacaba todos los fajos del cajón y los introducía en un maletín que
era el que entregaba a la víctima.
Tras el intercambio, la persona escondida en el escritorio salía
del interior del mueble, lo desmontaba y lo trasladaba junto con el
dinero auténtico al garaje donde tenía estacionado su coche, para
marcharse rápidamente del lugar.